Desde temprana edad, asistió de forma constante a exposiciones caninas, independientemente de las condiciones climáticas. Durante estas jornadas, dedicó muchas horas a observar lo que ocurría tanto dentro como fuera de la pista, incluyendo los procesos de preparación, las prácticas previas y el trabajo realizado por handlers y perros durante las presentaciones.
Esta experiencia temprana permitió desarrollar una mirada crítica sobre el entorno de las exposiciones caninas. Más allá del componente competitivo, el interés principal siempre estuvo puesto en la conexión con los perros y en la posibilidad de compartir con ellos espacios de aprendizaje y disfrute.
El deseo de aprender a presentar perros en exposiciones surgió desde esa motivación. Durante su adolescencia, comenzó a presentar a sus propios perros de manera amateur, viviendo la experiencia en pista como un desafío compartido, enfocado en el disfrute mutuo y el respeto por el animal.





Años más tarde, en el año 2013, tuvo la oportunidad de asistir a un curso de Handling (manejo de perros en exposición) realizado en Chile, impartido por Alberto Ferrari, instructor y handler internacional de origen argentino. Con más de 27 años de trayectoria en el ámbito de las exposiciones caninas, su experiencia incluye una destacada participación en circuitos del Kennel Club y múltiples reconocimientos a nivel internacional.
Durante esta formación, incorporó una visión ética y respetuosa del manejo en pista. Entre los aprendizajes más relevantes, se enfatizó la importancia de presentar al perro respetando fielmente las características propias de su raza, sus límites y su bienestar, construyendo una dupla equilibrada entre handler y perro.
Asimismo, se integraron tres pilares fundamentales en la presentación en pista: actitud, conocimiento y estética, entendidos como elementos inseparables dentro de un trabajo consciente y respetuoso. La metodología de trabajo, basada en el amor por los perros y el compromiso con su bienestar, reforzó una forma de ejercer el handling alineada con valores profundos y genuinos.









Fue precisamente esta formación la que permitió resignificar la mirada sobre las exposiciones caninas y el rol de quienes participan en ellas. Desde este enfoque, en las pistas debe destacar la salubridad, la funcionalidad y la belleza propia de cada ejemplar, por sobre el protagonismo del handler.
Desde una perspectiva ética y respetuosa, el trabajo del handler implica acompañar al perro sin eclipsarlo. Por esta razón, la presentación personal del handler debe ser sobria y formal, cuidando siempre que la atención se centre en el perro y no en quien lo conduce.
El ejercicio del handling requiere un conocimiento profundo de los estándares de la raza que se presenta, así como del perro en particular. Esto incluye comprender su temperamento, sus gustos, su disposición al trabajo, su estado de salud y múltiples detalles que solo se logran mediante la creación de un vínculo sólido y respetuoso.
Previo a cada exposición, se trabaja junto al perro en las posturas y en los movimientos propios de la rutina en pista. Este proceso se complementa con el cuidado de la estética canina acorde a la raza, considerando siempre el bienestar del animal como eje central del trabajo.
Si bien existen numerosos aspectos técnicos adicionales dentro del handling, todos ellos se desarrollan bajo un principio fundamental: el respeto absoluto por el perro, sin generar daño físico ni emocional.
Este recorrido formativo permitió conocer y participar de un mundo exigente y especializado, del cual se siente profundamente agradecida y orgullosa, especialmente por haberlo aprendido de la mano del Sr. Alberto Ferrari, referente internacional en el ámbito del manejo en exposiciones caninas.

