COMPRENDER ANTES DE CORREGIR

Cómo entender las necesidades de tu gato para construir una convivencia basada en el bienestar

“Comprender a un gato no significa enseñarle a vivir como nosotros esperamos. Significa aprender a convivir con él respetando quién es.”

¿Realmente conocemos a los gatos?

Cuando un gato llega a casa solemos preocuparnos de que no le falte nada. Compramos alimento, un arenero, recipientes para la comida y el agua, una cama y algunos juguetes. Queremos ofrecerle una buena vida y recibirlo de la mejor manera posible.

Sin embargo, existe algo que no se compra en ninguna tienda y que probablemente sea uno de los aspectos más importantes para su bienestar: comprender quién es realmente el gato con el que vamos a compartir nuestro hogar.

Durante muchos años los gatos fueron considerados animales fríos, completamente independientes o poco interesados en las personas. Estas ideas, repetidas generación tras generación, han dado origen a numerosos mitos que todavía influyen en la forma en que interpretamos su comportamiento cotidiano.

Sin embargo, los avances de la investigación científica en etología, bienestar animal y antrozoología nos permiten comprender una realidad mucho más rica y compleja. Hoy sabemos que muchas conductas que antes parecían “caprichos”, “maldades” o “problemas de comportamiento” son, en realidad, formas naturales de expresar sus necesidades.

Comprender a un gato no significa aprender una lista de reglas.

Significa observarlo como el individuo que es, respetar su naturaleza y construir una convivencia basada en el conocimiento, la empatía y el bienestar.


Comprender quién es realmente un gato

Uno de los mitos más extendidos es que los gatos son animales completamente independientes y que solo buscan a las personas cuando necesitan alimento.

La investigación científica desarrollada durante las últimas décadas muestra una realidad mucho más interesante.

Los gatos pueden establecer vínculos estables con las personas. La calidad de esa relación depende tanto de las características individuales de cada gato como de la forma en que interactuamos con él. Desde la antrozoología —la disciplina que estudia la relación entre las personas y los animales— sabemos que comprender ese vínculo favorece el bienestar tanto del gato como de quienes conviven con él.

Sin embargo, los gatos expresan ese vínculo de una manera distinta a la de otras especies.

Algunos prefieren descansar junto a sus tutores. Otros prefieren hacerlo a cierta distancia o desde un lugar elevado que les permita observar el ambiente con tranquilidad.

Eso no significa que el vínculo sea menos fuerte o menos importante.

Simplemente significa que cada individuo tiene su propia manera de sentirse seguro.

Comprender esta diferencia es fundamental para evitar interpretar su comportamiento desde expectativas humanas.

No todos los animales expresan el vínculo de la misma manera.

Y eso también merece ser respetado.

gato tendido de espalda sobre el sofá exponiendo su vientre
Mostrar el abdomen suele ser una señal de confianza. No siempre significa que el gato quiera que esa zona sea acariciada.

Un ejemplo cotidiano de esta diferencia ocurre cuando un gato se recuesta boca arriba mostrando el abdomen.

Muchas personas interpretan esta postura como una invitación a acariciar esa zona.

Sin embargo, para la mayoría de los gatos el abdomen es una región especialmente vulnerable. Mostrarlo suele ser una señal de confianza y relajación, pero no necesariamente una invitación al contacto físico.

Cuando un gato aparta nuestra mano o responde con un mordisco después de tocar esa zona, generalmente no está siendo agresivo.

Simplemente está comunicando que ese tipo de interacción dejó de resultarle cómoda.

Aprender a reconocer y respetar estas señales fortalece la confianza y favorece una relación basada en el respeto mutuo.


Gatificar el hogar: adaptar la casa a las necesidades del gato

Comprender al gato es solo una parte del camino.

La siguiente pregunta aparece de forma natural.

¿Nuestro hogar está pensado para un gato… o simplemente esperamos que el gato se adapte al hogar?

Aquí cobra especial importancia un concepto cada vez más respaldado por la ciencia del bienestar animal: la gatificación.

casa gatificada en una de sus murallas del living
No es necesario realizar grandes inversiones. Muchas familias construyen espacios seguros utilizando madera y materiales nuevos, adaptándolos a las características de su hogar y de su gato.

Lejos de ser una moda o una tendencia en decoración, gatificar consiste en adaptar el ambiente para que el gato pueda expresar los comportamientos propios de su especie de manera segura y natural.

Trepar.

Observar desde lugares elevados.

Esconderse cuando necesita tranquilidad.

Descansar sin ser interrumpido.

Jugar.

Rascar superficies apropiadas.

Elegir dónde permanecer.

Todas estas conductas forman parte de su repertorio natural.

Por eso, la gatificación no consiste en llenar la casa de accesorios, sino en crear un ambiente que permita expresar esos comportamientos con normalidad.

Los espacios verticales son un excelente ejemplo.

Para muchos gatos representan lugares seguros desde donde pueden observar el entorno, descansar y regular la distancia frente a aquello que ocurre a su alrededor.

Estos espacios pueden encontrarse en muebles diseñados específicamente para gatos o ser construidos por los propios tutores utilizando materiales nuevos, resistentes y seguros si disfrutan de la carpintería.

El valor de estos espacios no depende de cuánto cuestan, sino de si permiten al gato expresar sus comportamientos naturales con seguridad.

gato haciendo uso de su rascador de arpilla vertical
Tienes un lugar donde puedes expresar tu comportamiento natural

Entre los comportamientos naturales del gato, rascar ocupa un lugar fundamental.

Lejos de ser un mal hábito, permite mantener las uñas, estirar la musculatura y dejar señales visuales y olfativas propias de la especie.

Cuando el hogar ofrece superficies adecuadas para hacerlo, el gato simplemente dispone de un lugar apropiado donde expresar un comportamiento completamente normal.

La gatificación también considera la distribución de recursos importantes para el bienestar, como la ubicación del arenero, el acceso al agua, las zonas de descanso y aquellos espacios donde el gato pueda retirarse cuando necesite tranquilidad.

Cuando el ambiente responde a las características propias de la especie, muchas conductas que suelen preocupar a las familias dejan de interpretarse como problemas y comienzan a entenderse como parte de la naturaleza del gato.


Comprender antes de corregir

tutora acaricia mientras mira a su gato ambos estan sobre el sofa con luz fia y ella tiene un libro en su mano
Cada gato expresa el vínculo a su manera. Comprender y respetar esa individualidad fortalece la relación que construimos con ellos.

Convivir con un gato no consiste en enseñarle a comportarse como nosotros esperamos.

Consiste en comprender que comparte nuestro hogar sin dejar de ser gato.

Cada individuo tendrá su propia personalidad.

Su propia historia.

Su propia forma de relacionarse con el mundo.

Nuestra responsabilidad no es cambiar quién es.

Nuestra responsabilidad es conocer su naturaleza, respetar sus necesidades y ofrecerle un ambiente donde pueda sentirse seguro.

Quizás el cambio más importante no ocurre en el gato.

Ocurre en nosotros.

Porque dejamos de preguntarnos:

“¿Cómo hago para que deje de hacerlo?”

Y comenzamos a preguntarnos:

“¿Qué necesita mi gato para vivir con bienestar?”

Cuando cambia nuestra manera de mirar al gato, cambia también la convivencia.

Y ese suele ser el primer paso para construir una relación más respetuosa, enriquecedora y armoniosa entre los gatos y las personas con quienes comparten su vida.


Bibliografía recomendada

  • Bradshaw, J. (2013). Cat Sense: How the New Feline Science Can Make You a Better Friend to Your Pet.
  • Ellis, S. L. H. y colaboradores. Publicaciones sobre comportamiento, enriquecimiento ambiental y bienestar felino.
  • American Association of Feline Practitioners (AAFP) & International Society of Feline Medicine (ISFM). AAFP and ISFM Feline Environmental Needs Guidelines (2013).
  • Calvo, P., Bowen, J., Bulbena, A., Tobeña, A. & Fatjó, J. (2017). Highly Educated Men Establish Strong Emotional Links with Their Cats: A Study of the Cat-Owner Relationship in Spain.
  • International Society of Feline Medicine (ISFM). Publicaciones y guías sobre bienestar y medicina felina.
LOGO BCC MINI

Mi nombre es Karen Lorca, soy Monitor Canino, Etóloga Canina y Felina y Catsitter Profesional. Me puedes encontrar en Facebook, Instagram y Youtube